Una empresa puede ser rentable en el papel y quedarse sin caja para pagar la nómina. Por eso el flujo de caja, no la utilidad, es el primer indicador que revisamos con nuestros clientes.
Cómo leerlo
Separa la caja operativa de la de inversión y financiación, proyecta a 12 semanas y compara cada semana lo proyectado contra lo real.